De este único y caduco árbol
Dirigidas donde no las cojan
Manos inconscientes de su valor.
Si bien a veces parece estorban
Pues necia desconoce su calor,
No quisieron fuera más cosa
Abrigarla cuando necesitó.
Tu indiferencia me despoja, y
Otoño entra en desesperación.
Pronto verás mi pena que moja
Culpándome con frialdad de traidor.
Invitada a velar por la alfombra
¿Ignoras el rastro a mi corazón?
La compusieron mis secas hojas
Aún muertas, querían darte amor…
[22-11-2007 / 22:35h – 23:05h]
No hay comentarios:
Publicar un comentario