Chispeaba…como sentimientos.
Caían flotantes, con fuerza.
Costaba mucho apreciarlos.
Lluvia que llevaba impresos:
¡Ya a penas lo recuerdo!
…Diminutos, como cerezas,
Corazones que morían
Por miradas muy complejas.
A saber de dónde venían,
Cercioro que mucho se dolían.
Quién fuere quién los espera.
A saber a dónde iban,
Y quién los encendiera,
Porque sufriendo no sigan
No más de una vida entera,
Se enamoren sin mentiras,
Y que de verdad les quiera…
Ayuda quiero les asistas
Alma mía tú que veneras…
Y escuchas como respiran.
Tanta ayuda les prestas…
Ahora sólo a ellos les rezas,
¡Alma mía cómo te precias!
[13-2-2008/ 23:22]
No hay comentarios:
Publicar un comentario